6 trucos infalibles para motivarte en el estudio

Vamos a ser claros, son una minoría quienes disfrutan estudiando, para el resto de los mortales sentarnos delante de los libros y apuntes es un esfuerzo que a menudo se hace muy duro. Así que, lo primero es no sentirte un bicho raro si tienes la tentación de buscar cualquier excusa para saltarte el planning de estudio. Pero, a la vez, toma nota de estos trucos infalibles para motivarte en el estudio y superar esos bajones.

Pero, ¿por qué es tan importante la motivación? Piensa que es la energía que volcamos en realizar una tarea, las ganas con las que la afrontamos. Es fácil resolver la ecuación “más motivación = mejores resultados”. Y con estos trucos que nos proponen los expertos, que además te ayudarán a retener más información al estudiar, aún más.

Motivación en el estudio: 6 consejos para conseguirla

¡No estás para perder más tiempo! Vamos al grano con esos consejos para mejorar tu motivación para afrontar tus sesiones de estudio:

1. Esos cinco minutos que son la clave

Sí, lo has leído bien, te proponemos que estudies sólo 5 minutos. ¿Quién puede resistirse a eso? Claro que tiene truco. Está más que demostrado que el paso más difícil siempre es el primero. Si consigues sentarte y concentrarte en el estudio, tú mismo vas a ampliar ese tiempo. Eso sí, es imprescindible que te pongas con la actitud de aprovecharlos al 100%.

2. Parar en el punto más interesante del estudio

Es la misma técnica que usan los creadores de series para mantenernos enganchados, el capítulo acaba justo en ese momento en el que no podemos despegar nuestra vista de la pantalla. Si cortas para hacer una pausa cuando tu interés es el máximo, tendrás estímulos de sobra para volver sobre la materia.



Preguntas sobre la Constitución Española

3. Te lo mereces todo

Tu estado de ánimo es un agente motivador único. No te cortes a la hora de recompensarte por lo bien que lo estás haciendo. Ponte una pequeña meta cada día antes de comenzar tu jornada de estudio y un autoregalo proporcional al esfuerzo que vayas a tener que realizar. Ver esa película que tanto te apetece, dar un paseo, un baño relajante, una siestecilla reparadora, diez minutos tomando un café o infusión sin tener que pensar en nada… esos pequeños detalles que hacen nuestra vida más feliz y que disfrutamos como nadie. ¡Planificar tus descansos a la hora de estudiar también es importante!

4. Un ojo en lo andado y otro en lo que vendrá

Empieza cada sesión dedicando unos minutos a repasar lo que ya has conseguido y a refrescar tu objetivos, hasta dónde quieres llegar. Este sencillo ejercicio te será muy útil para dar sentido a lo que estás haciendo, hay que recordar el porqué de las cosas. Tan importante es centrarte en valorar los pequeños avances del día a día, como ser ambicioso en las metas a alcanzar.

5. Un contexto que se implique

Elegir un espacio en el que realmente nos sintamos cómodos a la hora de estudiar, planificar el mejor horario (ese en el que cada uno tiene la mente más despejada), rodearnos de objetos que nos agraden, evitar los elementos que solo nos aportan distracción o contar con la colaboración y comprensión de las personas de nuestro entorno son ayudas que suman. Aunque nada de esto sea definitorio comparado con nuestro esfuerzo, sí nos puede ayudar mucho para tener ganas de seguir adelante.

6. El estrés como aliado en esta partida

Sentir cierto grado de estrés nos hace estar alerta y despiertos. Se trata de un mecanismo de nuestro organismo que bien controlado es una herramienta positiva sobre todo porque ayuda a mantener el foco de atención en lo importante. Pero, nada de consentir que nos sobrepase y que el estrés sea el que dirija nuestras actuaciones.

¡Solo te queda probar estos trucos infalibles para motivarte en el estudio y las cosas te irán aún mejor que hasta ahora!