Diferencia entre promoción interna y acceso libre en la oposición

Cuando se convocan unas oposiciones con un cierto número de plazas, existen diferentes tipos de plazas según los opositores que se presentan y la situación en la que se encuentran. ¿Quieres saber qué sistemas de acceso existen en una oposición y cuáles son las principales diferencias entre promoción interna y acceso libre? Tendrás que tener muy en cuenta estos requisitos para analizar la oposición, para saber organizarte y para decidir si te conviene o no estudiarla.

Vías de acceso en una oposición

Cuando se publica una convocatoria, en ella pueden aparecer algunos requisitos de acceso para un cierto número de plazas. En general, las plazas de una oposición pueden repartirse en según tres vías de acceso: la promoción interna en la oposición, el acceso libre (también conocido como turno libre) y el acceso para personas discapacitadas. Así, los sistemas de acceso para una oposición, también llamados turnos de acceso, pueden repartir el total de plazas entre estos tres grandes grupos.

Por ejemplo, en una convocatoria con 300 plazas, se destinan 150 plazas para el turno libre, 100 para la promoción interna y 50 para personas discapacitadas.

Por ello, tendrás que tener en cuenta tu situación, para adoptar el número de plazas a tus objetivos de estudio y a tu tiempo. Si existen menos plazas, obviamente las probabilidades de aprobar una oposición con plaza serán menores y la competencia mayor, y tendrás que organizarte mejor y estudiar más para poder sacártela.

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Diferencia entre promoción interna y turno libre

Las plazas para promoción interna son plazas que están reservadas exclusivamente a los funcionarios. Este tipo de promoción consiste en unos ascensos desde un grupo de empleados públicos a otro del inmediato superior. Existen varios requisitos, pero uno de ellos es el de haber trabajado como funcionario en el cuerpo o escala inferior al de la convocatoria durante al menos dos años. También se pueden optar por oposiciones dentro de un mismo nivel de cuerpo o escala pero para un puesto diferente.



Por el contrario, las plazas de acceso libre están destinadas a todo aquel opositor u opositora que quiera presentarse y que reúna los requisitos exigidos en la convocatoria. Así, cualquier ciudadano puede presentarse a las oposiciones y realizar los exámenes, siempre y cuando cumpla con los requisitos típicos de este sistema de acceso: nacionalidad española o de algún estado miembro de la UE, poseer el título específico exigido en la convocatoria, tener más de 16 años, no estar inhabilitado, sancionado o penado, entre otros.

A primera vista, si no eres funcionario puedes pensar que es injusto que en unas oposiciones existan plazas reservadas para ellos, pero si lo analizas mejor, el que exista la posibilidad de subir escalafones dentro del cuerpo de funcionarios, permite dejar plazas libres para que puedan presentarse opositores por el acceso libre. Además, puede aumentar tu motivación, ya que teniendo en mente que puedes ascender en un puesto significa que podrás mejorar tu calidad de vida.

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Cupo para personas discapacitadas en la oposición

Aunque no en todas las convocatorias convocan un porcentaje de plazas para personas discapacitadas en las oposiciones, es importante reconocer estas plazas para dar importancia a estas personas y conozcas otros tipos de acceso a una oposición. Básicamente, el sistema de acceso para personas discapacitadas son plazas reservadas exclusivamente a aquellas personas que se le reconozca un grado de minusvalía de al menos 33 por ciento.

Tener en cuenta estos tres sistemas de accesos es importante para poder calcular el número de plazas real que ofrece la convocatoria y poder así analizar y organizar tu sistema de estudio.