Patologías de la concentración: el factor sentimental

problemas atencionLos trastornos o problemas emocionales pueden interferir en la capacidad de concentración de un estudiante. Si bien esto es algo que podemos notar con facilidad, también existe un respaldo científico que corrobora esta afirmación. Por ello, para estudiar de la mejor manera debemos gozar de un estado de ánimo adecuado.

La ira, la tristeza, la ansiedad, la depresión y demás emociones similares impiden que los estudiantes puedan asimilar la información de manera eficaz. Estas emociones interfieren con la concentración ya que desvían la atención hacia sus propias ocupaciones.



La capacidad mental cognitiva, también llamada memoria activa, es la capacidad de retener en la menta toda la información relacionada a la tarea que nos encontramos realizando. En otras palabras, es la capacidad mental encargada de la concentración. Sin embargo, ciertas emociones pueden entorpecer y paralizar su funcionamiento, impidiendo la concentración.

Si alguna emoción interrumpe la memoria activa, no podremos pensar correctamente. Por ello, es recomendable siempre empezar a estudiar con el mejor ánimo posible, habiendo solucionado previamente cualquier emoción que pueda alterar nuestro desempeño.