Recomendaciones para dar una exposición oral sin nervios

Enfrentarse a una exposición oral y que no te traicionen los nervios parece algo imposible cuando te estás jugando tu futuro. Por eso aquí dejamos unas cuantas recomendaciones para dar una exposición oral sin nervios. Estas te ayudarán a sacar el mejor partido a tus habilidades así como ocultar tus carencias; algo que te ayudará a pasar el mal trago de hablar en público.

Nervios en una exposición oral

Consejos para perder los nervios en tu exposición oral

Aunque a la mayoría nos puede resultar simplemente incómodo hablar en público para muchas otras personas se convierte en un verdadero sufrimiento, fruto de no saber controlar sus nervios; dejando que se apoderen de nosotros y convirtiendo nuestra exposición perfecta en una mediocre. Por ello hay que hacer frente a la exposición oral sin miedo; con estos consejos será mucho más fácil superar nuestra oposición o conferencia.

1. No mires directamente a los ojos de tus oyentes

Aunque mirar a los ojos es algo que siempre se recomienda hacer para enfatizar con el público o el jurado, debemos ser consciente de nuestras limitaciones y saber que eso no nos va ayudar en un primer momento. Así que busca un punto indeterminado donde mirar y cuando te veas seguro te saldrá solo mirar a los oyentes.

2. Respirar antes de hablar en tu presentación

Aunque parezca obvio que tenemos que respirar para poder hablar muchas veces se nos olvida en medio de una presentación; empezamos a decir frases sin puntos ni comas y  nuestro mensaje no se transmite a los oyentes por culpa de nuestros nervios. Por eso que no te de la sensación de que estás perdiendo tiempo de tu exposición oral por respirar hondo antes de hablar, esto nos puede ayudar a relajarnos y a reestructurar todas las ideas que queremos decir.

3. No practiques justo antes de tu exposición oral

Muchas veces vemos a la gente como loca repasando hasta el último segundo antes de entrar a exponer pero lo que no tienen en cuenta es que esto les puede generar más nervios de los que ya traen de casa. Para combatir el miedo a hablar en público debes confiar en ti mismo, en todo el trabajo que ha realizado previamente y no dejarse llevar por las sensaciones del último instante. El trabajo ya viene hecho de casa así que es mejor utilizar ese tiempo para relajarse y concentrarse antes de entrar.

4. Bebe agua en tu intervención

Beber agua es uno de los trucos más viejos del mundo; muchas veces fruto de los nervios se nos puede secar la boca siendo esto algo incómodo. Beber agua o algún líquido nos ayudará no solo a eso sino que de forma discreta, pararnos abrir una botella beber y cerrarla nos dará una pausa que puede ser vital si nos quedamos en blanco o queremos situarnos de nuevo en la exposición oral.

Cómo superar el miedo escénico en una exposición oral

No eres el único que puede padecer miedo escénico; el miedo escénico se define por causar estrés o ansiedad al que va ha hablar en público ya que le vienen una sucesión de pensamientos catastróficos donde él se ve así mismo echando por tierra todo su trabajo y quedando en ridículo delante de muchas personas.



Consejos para perder el miedo a hablar en público

Superar el miedo escénico se basa en una premisa fundamental la actitud que tengamos frente al problema que nos supone hablar en público, ser consciente de que lo sufrimos es el primer paso pero no nos debemos quedar ahí. Debemos de hacerle frente con una actitud positiva, esta será la mayor herramienta que usaremos en su contra. ¿Qué quiere decir actitud positiva? Tiene que ver con cómo nos comportamos frente, en este caso, a una exposición oral. Es ahí donde entra en juego la visualización positiva; visualizarnos a nosotros mismo logrando superar la presentación y teniendo el apto del jurado nos será de gran ayuda cuando todos esos pensamientos negativos recorran por nuestra cabeza.