¿Qué estudiar para ser ilustrador?

Los ilustradores son los que realizan dibujos, imágenes, pinturas o diagramas aplicando diferentes técnicas artísticas y gráficas. La calidad de la profesión de un ilustrador la determina los trabajos que ha realizado. Por ello, a la hora de elegir estudios, el que quiera estudiar para ser ilustrador debe tener en cuenta la formación que va a recibir para empezar a desarrollar sus proyectos.

Formación de ilustrador

Cómo ser ilustrador

En primer lugar hay que pararse a pensar, mirar las diferentes opciones de formación que pueden servir de ayuda para desarrollarse como profesionales de la ilustración. Tener claro lo que quieres aprender determinará la selección del curso de ilustrador que selecciones.



Hay temario que debe ser común a todo tipo de ilustrador, incluso que un ilustrador autodidacta estudia para tener asentadas las bases de la ilustración. Estas bases se centran en la anatomía, técnica, dimensión, composición o storyboard, todo desde la perspectiva del dibujo. Después ya podrás adquirir y definir un estilo propio, pero siempre con las bases bien asentadas.

Los estudios oficiales que se relacionan con la carrera de ilustrador son generalmente el Grado de bellas artes o Técnico Superior de Ilustración.  También se pueden considerar los estudios de Técnicas artesanales y artísticas o Diseño gráfico, textil, industrial dependiendo de la especialización posterior.

Normalmente en el Máster de ilustración se escoge una especialización en un área concreta. Ésta puede ser en manuales (médicos, científicos y técnicos) o en ilustración comercial.

Requisitos para estudiar ilustración

Un ilustrador estudia para comunicar ideas o información de forma visual. Su finalidad es facilitar la comprensión de los datos con un diseño visual  atractivo. Por lo tanto lo qué se necesita para ser ilustrador y alcanzar perspectiva laboral es:

  1. Tener dotes para el dibujo junto a una  imaginación creativa.
  2. Hacer un portafolio para poder mostrar proyectos anteriores y tu estilo de trabajo.
  3. Saber venderte, tener capacidades comunicativas que te permitan una buena presentación y negociación.
  4. Conocer las diferentes plataformas y herramientas, y trabajar con ellas.
  5. Trabajar con los plazos de entrega y presupuestos establecidos.
  6. Tener habilidad para plasmar de forma gráfica la información.
  7. Poseer sentido del gusto, para trabajar con colores, formas y volúmenes.